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Cervezas Sin Alcohol: probando la nueva Mahou Sin

Últimamente estoy bastante sano. Primero fue el debate sobre si la cerveza engordaDespués os enseñé un vídeo interesante que había visto, en el que se hablaba de las bondades de la cerveza como reconstituyenteY hoy, para redondear el tema y aplanar la barriga, además de ahorrarte unos euros en multas de tráfico, presento una alternativa a la cerveza real, que no sólo engorda menos, sino que tampoco emborracha. La Mahou Sin.

Aunque parecía simplemente un lavado de cara (bastante acertado  en mi opinión) la Mahou Sin se ha transformado, al menos para mí, en una alternativa muy convincente a la cerveza tradicional, cuando las circunstancias no te permitan disfrutar de una. Tristes, tristes circunstancias.

Por supuesto, era algo reticente a comprar cerveza sin alcohol, porque normalmente no hay nada que me impida tomar una cerveza normal. Pero soy miembro de trnd así que me la enviaron a casa gratis. Y a mi novia también. En total, 12 packs de 6 Mahou Sin. Así que me armé de valor y gaseosa, por si acaso nos salía Buckler la pobre, y me puse manos a la obra. Mirad:

Mahou Sin

 

Mahou Sin etiqueta

Mahou Sin trasera

Perfecto. Botella bonita. Lo siguiente que llama la atención es que tiene abrefácil. Aunque después de haber probado las cervezas que se abren a rosca, Mahou Sin no me va a ganar en ese aspecto, pero se agradece no tener que usar un abridor/llave/cuchillo/lo que tengas a mano:

Mahou Sin abrefácil

En cuanto a lo que de verdad importa: El sabor es reconfortantemente parecido al de una cerveza con alcohol. No tiene nada que ver con la anteriormente mencionada Buckler, o con los sacrílegos de San Miguel, que han incorporado frutas y tés a sus cervezas sin alcohol, sin darles ni siquiera un poco de vergüenza. En cuanto al aporte calórico, una cerveza con aporta alrededor de 53 kcal, como ya os comenté en mi post sobre si la cerveza engorda, y en comparación, Mahou Sin aporta 25, como podéis ver en el slideshow de arriba. Así que engorda la mitad que una cerveza CONvencional.

cerveza sin alcohol bucklercerveza sin alcohol San Miguel 0,0 manzana

A continuación, el momento que todos estabais esperando: el cromo de Mahou Sin, para añadir a la colección (de dos cromos) empezada el otro día con Heineken:

Mahou Sin características

Así que ya sabéis. Si por el motivo que sea, necesitáis beber una cerveza sin alcohol, tratad de elegir una que no os de ganas de llorar o depresión. Este es un buen ejemplo.

Guía birrística (II) Tipos de cervezas

¿Ya has ido al pub a vacilar a la camarera pidiéndole una pinta de lager?¿ Has comentado las bondades de la levadura de alta fermentación a la hora de crear esos espesos caldos cerveciles que tanto alimentan? Si aún no lo has hecho, puede que tengas que repasarte el primer post de la Guía salmantina de cervezas .

Si antes estuvimos hablando del proceso de elaboración de la cerveza, hoy entraré a clasificarlas en 2 grandes grupos, basados en el aspecto y los ingredientes de la cerveza en cuestión.

Ingredientes:

Se trata de clasificar la cerveza en base a qué grano se ha utilizado para producirla. Normalmente es una mezcla de cebada más el grano en cuestión. Lo más común es que, si no es exclusivamente de cebada, lleve trigo, o avena. Si eres un aficionado a Paulaner y no sabes el  por qué de  ese sabor y esa textura tan especial, pues es debido precisamente al trigo. ¿Quién no se ha pasado una tarde entera en el O’haras, acabando con las existencias de pinchos gratuitos, y haciéndose una foto con el enorme vaso de pinta de Paulaner (razón por la que todo el mundo la pide una primera vez)? Te pondría una muestra de sabor si pudiera, pero tendrás que conformarte con esto:

Se puede apreciar el color característico de Paulaner, mezcla de maltas de cebada y trigo, Pero te preguntarás, ¿qué aspecto tiene una cerveza elaborada exclusivamente con malta de trigo? Pues hay una, muy habitual en España, y para mi gusto deliciosa, la hoegaarden:

Es una cerveza belga, que utiliza ingredientes tan apetecibles como el cilantro y la cáscara de naranja. Pero no quiero meterme a hablar mucho de ella, porque pienso dedicarle un post, a su debido tiempo.

Si hablamos del aspecto, las cervezas pueden clasificarse en ámbar, rubia, roja o negra, básicamente. A simple vista puedes saber qué cerveza te va a apetecer en cada momento, porque las cervezas de mismo color suelen también compartir características:

Cerveza rubia: Del color que más estamos acostumbrados a ver por estos lares, casi translúcida. Las hay que soy prácticamente color agua, y cuyo sabor te indica que, efectivamente, deben de ser agua de grifo con gas, y no quiero mirar a nadie…

El objetivo principal de las rubias es refrescarte, quitarte la sed, aunque algunas de ellas se olviden de añadir un poco de sabor a esa refrescante receta. Sin embargo, hay otras que sí merecen la pena, y mucho, y no me voy a ir muy lejos para hablar de una rubia riquísima (aparte de Ani):

Una de las cervezas más populares, tanto en nuestro país como fuera. En Inglaterra es muy habitual encontrarse San Miguel de grifo o de tercio en los pubs, y a buen precio además.

Cerveza ámbar. El color ámbar se lo da el proceso de tostado, más prolongado. Una muy típica es Affligem, muy fácil de encontrar por Salamanca en grifo, aunque para mi gusto algo pesada si la quieres acompañar de unos pinhos. Eso sí, a media tarde o a primera hora de la noche entra fenomenal.

Mi preferida en este campo es la Amstel Oro. De momento sólo la he visto en pinta en el Devinos, junto al Paseo del Rollo, pero deberían tenerla en más sitios. Está realmente buena y es barata. Muy recomendable, eso sí, con moderación, porque es bastante “contundente” y aquí estamos para aprender sobre cervezas, no para declararnos al camarero.

Cerveza Roja: La Red Ale, también conocida como Irish Red Ale, es un tipo de cerveza originario de Irlanda. Su color rojo se debe al tostado de la cebada. Está a caballo entre las Amber y las negras, con más cuerpo y sabor que las primeras, pero menos robustas que las segundas. La más habitual en nuestra ciudad es la Murphy’s, que si no me equivoco puedes tomarla en la Perla Negra, O’haras, Holy Cross y prácticamente cualquier otro pub. Si sabes de alguno más, o menos, házmelo saber y lo añado/quito. En definitiva, es bastante popular.

En mi opinión, es una muy buena opción para cuando estás de pinteo, aunque se hace algo difícil si la acompañas de comida, sobre todo si no estás acostumbrado a cervezas pesadas.

Cerveza negra: Llevo todo el post esperando llegar a este momento: La primera vez que probé la cerveza negra, siendo un imberbe púber acompañado de mis padres, llegué incluso a decir que no me gustaba. Era joven e inexperto, por lo que me lo perdono, pero afortunadamente he cambiado de opinión con los años, y de pelo en la cara también.

La cerveza negra es conocida tanto por su color oscuro como por su sabor. Dentro de las negras hay que hacer una distinción entre las negras lager y las stout. Las negras lager tienen ese sabor que te recuerda al chocolate o café, pero son más suaves y menos amargas que las stout, de procedencia inglesa. Stout significa robusto, así que os imaginaréis que la graduación es mayor, y son también más amargas y espesas. Por poner dos ejemplos conocidos por todos, están la Mahou negra y la Guinness. Mahou negra sabe a lager, pero tostada, y es muy ligera y poco amarga para su color. En el Puerto de Chus la tienen, pero hay que ser valiente para tomarse una negra a las 5 de la mañana, a no ser que lleves toda la noche bebiéndola.

En cuanto a la Guinness, es la cerveza stout por excelencia.No me extenderé mucho porque, por supuesto, tendrá un post exclusivo. Su sabor es seco y amargo, y tiene mucho cuerpo, lo que hace que persista en el gusto. Se dice que tiene un cierto toque a café. En cuanto a cuándo es recomendable consumirla…

Hay más maneras de clasificarlas, por supuesto, pero estas son las más sencillas y útiles, y además, así acabo la teoría y puedo dedicarme ya a hablar sobre marcas específicas, probándolas antes eso sí, ¿qué gracia tendría si no?.