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El día de la marmota

La búsqueda intensiva de trabajo hace que todos los días sean extrañamente iguales. A pesar de que hoy andaba algo peleado con el despertador, y acabé levantándome a las 10 y pico, batiendo un récord absoluto( quien me ha visto y quien me ve) el resto del día ha estado marcado por mi intento de encontrar un padrino laboral.

Lo que me parece increíble es el tipo de applications que te hacen rellenar online. Por ejemplo, en primark te hacen un test de varias páginas, con preguntas multirespuesta del tipo: si una maruja cincuentona no encuentra el sujetador extragrande reafirmante de a 1 pound que está buscando, ¿la ayudas o pasa de ella? o si ves un niño que está perdido, ¿le das la manilla y le ayudas a encontrar a su familia o le metes en la trastienda y te lo comes con patatas asadas y brécol? Ese tipo de preguntas que definen la estrecha línea que separa al buen tío del asesino en serie. También hay cuestionarios del tipo si los autobuses salen cada 15 minutos, ¿cuántos salen en una hora? o si Pepito tenía tres peras, y le quitan dos manzanas, cuántas peras le quedan…  Lo justo para comprobar si sabes leer, o si sueles hacer applications mientras estás bajo la influencia de sustancias psicotrópicas. Pero te quita por lo menos 20 minutos de vida, tostado delante de un ordenador y pensando que, si los que hacen los test son tus jefes, entonces es que tus compañeros deben de ser un poco tontacos.

Lo del Mcdonalds es un caso aparte. Resulta evidente que creen que son los encargados del cátering de la casa blanca, el Vaticano, y los que le meten la merienda al mismísimo Pocholo , porque es más fácil pasar las pruebas del Mi6 que aspirar a ponerte la gorra de la gran M. Tardé más de media hora en rellenar el cuestionario, y eso que mi nivel de inglés es excelso, como todos sabéis. Lo increíble es que luego es para hacer 4 mierdas de hamburguesas. Al menos te hacen la pregunta mítica de “cuál es tu peor defecto”, que siempre me da la oportunidad de responder “soy demasiado exigente conmigo mismo”, para poder reírme luego durante un rato yo solo.

Por la tarde hemos entregado con éxito otros dos curris, uno en un bar español que se llama fuego, en el que sirven Solomio de ternera, y créma de marisco. Espero que se le dé mejor cocinar. Lo gracioso es que fui hasta la barra, completamente seguro de que el camarero era español, y me quedé un poco atrapado en ese pensamiento, de manera que el inglés no me salía, a la par que ponía caras raras. Afortunadamente, nuestro compatriota reconoció enseguida mi acento y, tras desmentirle que fuese de Oxford, le aclaré que provenía de la bella Salamanca, y de buen grado aceptó mi curri.¡Bien!

Como no sólo de curris vive el hombre, nos hemos dedicado durante un rato a pasear por el centro. Hemos visto de nuevo Picadilly, y hemos caminado hacia Leicester Square, o la plaza de los cines, porque hay unos Odeon impresionantes, creo que los cines del Tormes entrarían en los servicios de éstos sin problema. He hecho también unas foticos a la torre de Londres, al barrio rascacielístico y a Picadilly, no porque no lo hayáis visto, sino para que veáis que es verdad que estoy aquí, y, por supeusto, para daros un poquito de envidia jjjjj

El siguiente paso fue el Decathlon. Me dijo la chica de Customer service que es posible que nos llamen, aunque no sé como, porque el sitio está absolutamente vacío. El de Salamanca siempre es una fiesta de gente, pero aquí no había nadie en absoluto, la verdad, sólo empleados. Estos ingleses no saben lo que se pierden, aquí estoy yo con mi polar de a 5 euros… ¡Comodismo, oyes!

Y aquí estoy, completando el ciclo,escribiendo la consabida entrada de la noche, esperando a que me despierte por la mañana el I got you babe de Bob Dylan, levantarme y ver a la misma gente, mismas caras sonrientes prometiendo las mismas oportunidades laborales, en este sitio tan grande, tan grande, que aún estoy dudando si tiene un sitio para nuestra pequeña familia…

PD: primera entrevista de trabajo, el martes, a las 11 de la mañana, en hotel lujoso del centro, junto a Regent Street.